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La ladrona de libros

La ladrona de librosMarkus Zusak. Traducción de Laura Martín de Dios.

Barcelona: Lumen, 2007.

Que un libro ambientado en época de guerra tiene siempre una tristeza implícita, no extrañará a nadie. Que transcurriendo en la Alemania nazi narre miserias y muertes, tampoco (he ahí uno de los motivos por los que trato de evitar estos temas). Pero el autor utiliza un recurso apropiado: la narradora de la historia es una “humanizada” Muerte. Ella, que se encuentra tres veces cara a cara con la protagonista, Liesel Meminger, la ladrona de libros; la misma que encuentra en una calle el libro en que Liesel escribe los acontecimientos en que se ha visto envuelta en los años del nazismo y la guerra; y quien, tocada por un halo de amor hacia la niña, decide narrar su historia.

Más o menos el argumento básico sin adelantar acontecimientos es el siguiente: a una pequeña ciudad cercana a Munich llega una niña de unos 9 o 10 años a quien su madre deja al cargo de una familia de adopción. Allí pasará los años de consolidación del nazismo y de la guerra. Allí vivirá con su padre, Hans, un pintor de brocha gorda, acordeonista, un personaje entrañable; y con su madre, Rosa, la de las horribles sopas de guisantes, la de los gritos y el gran corazón escondido tras su cuerpo de armario. Allí también conocerá a su mejor amigo desde el primer encuentro, Rudy, que quería ser Jesse Owens, que deseaba un beso de Liesel, el mejor amigo de una niña sola de 10 años. Y allí también aparecerá Max, el judío, al que la palabra de Hans y las palabras de Liesel salvan de una muerte segura. Por supuesto hay muchos más personajes. Y algunas historias más.

Liesel no sabe leer. Hans, su padre, le enseña. Y es delicioso seguir el proceso de descubrimiento y apasionamiento por las letras.

Me enganchó desde el primer momento. La escritura es dulce y apasionada. El texto contiene además un par de “cómics” que realiza Max para Liesel. Todo está muy cuidado. Y así, aunque es triste, todo es triste y deprimente, puedes imaginar una pequeña isla, un árbol de palabras más alto que los demás.

Eso sí, la llantera de ayer no me la quita nadie. Avisadas quedáis.

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Lecturas de invierno

Sin ánimo de exhaustividad, más por empezar a andar antes de que me coma el camino, incluyo una lista de libros que me propongo leer estos meses de invierno. No sé para cuánto dará, pero ahí va…

Estos libros son los que tengo en estos momentos en casa, algunos míos, otros de la biblioteca y alguno más prestado. Así es que empezaremos por estos, pero es más que probable que alguno quede desplazado si encuentro una lectura “urgente” que son las que me asaltan en mitad de cualquier día y no puedo dejar hasta la última página.

Y, a todo esto, mi bienvenida al 2008 y mis mejores deseos para todas.

Por fin

Y después de lo dicho en el último post de pronto cae en mis manos la última novela de Almudena Grandes… y me reconcilio conmigo misma; me reencuentro con esa pasión devoradora de libros, que no cualquier libro… y me escondo por las esquinas para leer una página más mientras mis peques me llaman, y me quedo un poco más “sólo hasta el final de este capítulo” todas las noches, y duermo poco pero contenta; y un poco triste porque es la historia que es, porque eso también lo tenía olvidado. Que sí, Almudena, preciosa, que somos lo que somos. Y yo también, nosotros también.

Y menos mal que tú siempre me recuerdas de dónde vengo…

(Comentario completo cuando lo termine de leer)

Lecturas

Últimamente no leo más que tres tipos de libros:

  1. De pedagogía. Libros que leo no del tirón sino más bien consultándolos y que no puedo incluir todavía (aunque voy recogiendo citas y datos para incluir en forma de notas)
  2. Novelillas sentimentaloides de las que apenas recuerdo nada al poco de cerrar la última página. De estas reseñaré dos tipos: novelas de época (nunca recuerdo al empezarlas que Austen no escribía novelas románticas y que por tanto no encontraré nada que se le parezca…) y novelas secuela/estela Bridget Jones…
  3. Literatura infantil/juvenil: la que me da más alegrías esta temporada

No sé cuántas novelas llevo leídas en los últimos dos meses del tipo 2, pero un mínimo de seis. Que yo recuerde (y en aras del cómputo para el reto, que si las leo las incluyo):

#7 El chico de al lado: Prometía la originalidad de libro escrito a dos bandas: él en el papel de “Él” y ella en el papel de “Ella”. Al leer la sinopsis descubro atónita que la presunta originalidad ya va por su tercera novela. Sin embargo debo decir que es entretenida.

#8 Deliciosa Chiara: Empieza bien. Chica de pueblo de la Italia profunda que es muy similar a la España profunda. Se queda embarazada y huye. La segunda parte desinfla la promesa inicial. La hija, muchos años después trata de rehacer la historia de la madre. Y la cosa se queda muy flojita.

#9 Ligeramente casados: (¡Qué título tan horrible!) Si en la contraportada dicen de la autora que es la maestra de la novela romántica ambientada en la Regencia, es como si tuviera un imán que me obliga a cogerla y leerla. Y bueno, nada del otro mundo pero estuvo entretenida mientras duró…

Aunque también he leído a Henning Mankell, más exactamente #10 “El cerebro de Kennedy”. Me enganchó mucho al principio. Pero en un momento dado me fue costando cogerlo, como si no quisiera terminarla, como si no me gustara los derroteros que estaban tomando las cosas. Al final lo acabé mal y no me dejó muy buen cuerpo. Claro que después de leer las críticas al libro creo que voy a tener que buscar otras novelas, incluso las juveniles del autor.

#11 Cielo de tango, de Elsa Osorio. Esta no entra en las categorías anteriores. En París, en la actualidad, se encuentran los descendientes de dos familias unidas por la historia común en Argentina. Y por el tango. Los ascendientes de estos están en un supuesto “cielo” al que van los amantes del tango… Muy tierna.

Tengo la sensación de dejarme algunas que me han gustado. Es lo que tiene no hacer las cosas cuando hay que hacerlas… se me olvidan.

Hoy es el día en que se celebra lo que debiera ser una celebración diaria.

Justo es que ahora que estoy retomando la lectura de clásicos de ayer y hoy rinda homenaje a todos esos libros que son obras de arte. Hace muy poco leí un artículo que espero recuperar a lo largo del día, en que se explicaba cómo la literatura infantil y juvenil había sido un invento relativamente moderno, que a nadie se le ocurriría que “Alicia en el país de las maravillas”, por poner un ejemplo, fuera un libro para niños…

Hoy recomiendo este libro, que leí la semana pasada (reto #7)

Jim Botón y Lucas el maquinista. Michael Ende. Un libro de aventuras fantástico.

Espero leérselo a mis peques en un par de años.

Focaccia

Focaccia

Ingredientes:

  • 20 gr. de levadura fresca
  • 1 vaso y medio de agua templadaa
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 5 tazas de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de sal
  • Salvia picada

Para la cobertura:

  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 4 ajos majados
  • 12 hojas de salvia

Mezclar la levadura con el agua y el aceite. Remover.

Tamizar la harina y la sal. Hacer un agujero en el centro y verter la mixtura anterior. Formar una masa blanda.

Trabajarla durante 8/10 minutos. Levar entre 60/90 minutos, hasta que haya doblado el tamaño.

Desinflar la masa, golpeándola y volver a amasar. Añadir la salvia picada. Dividir en dos bolas. Extender con un rodillo y poner en las tarteras (previamente untadas con mantequilla)

Dejar subir unos 30 minutos cubiertas con fil transparente.

Hacer agujeritos con los dedos. Vover a dejar subir otra media hora o hasta que doble de tamaño.

Calentar el horno a 200ºC. Esparcir sobre las focaccias el aceite, ajo y hojitas de salvia. Hornear entre 25/30 minutos.

Valoración: Deliciosa. Tomar caliente, acompañando cualquier tipo de fiambre o queso. Ideal para cenar.

#6

Coraline.

Neil Gaiman
Ilustraciones de Dave McKean.
Traducción de Raquel Vázquez Ramil.
Barcelona, Ediciones Salamandra, 2003

Todo empezó cuando leí el principio. Por supuesto, con un principio así no tenía más remedio que correr a la biblioteca a por él. Y, debo decir que no me ha decepcionado. De hecho es el primer libro que termino en un montón de tiempo. Últimamente estoy algo cansada de más y en cuanto cojo un libro me quedo dormida. Pero con Coraline no pude dormirme.

Tiene un lenguaje muy moderno, muy cómic pero también como muy cinematográfico. La historia es terrorífica y te mantiene alerta durante todo el tiempo en que Coraline está en su otra casa.

Quizá acaba demasiado pronto y se podría haber sacado un poco más de punta al desenlace.

Altamente aconsejable. A partir de los 8 o 9 años. Y hasta los 99.

Aquí un artículo muy interesante sobre el libro.

Aquí Coraline en la Wikipedia anglosajona.